Historia Mamá Pulpo
Soy Ale; Mamá de 4 y una abuela fit!
Me gustaría decirte que Mamá Pulpo nace como un proyecto con una visión de negocio, pero NO! La historia dista mucho de eso. Mamá Pupo nace hace 12 años, una noche llorando mientras amamantaba a mi bebé, sumida en una depresión Post parto, donde me sentía sola y con 10 kilos de sobrepeso.
Buscando la forma de poder ejercitarme, encontré en internet que en Alemania realizaban clases para mamás con sus bebés en portabebés. Lo encontré increíble, busque lo mismo en Chile, pero estaba solo en Santiago. Así que decidí certificarme y hacerlo en Viña del Mar.
Fué el término de mi depresión, volver a ejercitarme y compartir con otras mamás, le dió un giro maravilloso a mi maternidad. Me gustó tanto y me fué tan bien, que luego comencé a formarme en Gimnasia Hipopresiva, pilates y yoga pre y post natal. Porque me di cuenta que como yo, habían muchas mujeres en la misma situación. Y así me convertí en pionera en la V región, en realizar clases grupales de Postparto Fitness para Mamás con bebés.
Al año del proyecto volví a ser mamá por cuarta vez!! Y me di cuenta que las embarazadas también necesitaban clases grupales.. Y el proyecto que comenzó como una necesidad en busca de compañía, comenzó a crecer y se profesionalizó con la incorporación de una Kinesióloga.
Con 2 bebés y 4 hijos, ya no quería volver a trabajar una oficina, y mucho menos dejar a mis bebés en una sala cuna, o al cuidado de terceros como tuve que hacerlo antes con mis hijos mayores. Yo quería criar a mis hijos. Y ví aquí una tremenda oportunidad para poder quedarme en casa, sin perder mi independencia económica, pero sobre todo con libertad de tiempo.
Pero algo cambió...
Dentro del primer año de mi cuarto bebé, noté que mi tercer hijo se desarrollaba de forma diferente. Tenia conductas que me llamaban la atención. Giraba cosas, no fijaba la mirada, caminaba en puntas, los sonidos fuertes lo estremecían, lloraba desesperadamente cada vez que terminaba la hora del baño. Hasta que un día dejó de hablar y comer. Mi corazón me decía que algo no andaba bien...
El diagnostico fué categórico: Autismo Severo. Y mi maternidad cambió completamente, junto con mi vida completa.
Dentro de las desregulaciones de mi hijo me di cuenta que el único lugar donde él se calmaba era en el agua. Baños de tina o piscinas. Siempre buscaba estar mojado. Decidí llevarlo a clases de piscina, pero siempre terminaba desregulado por los estímulos del ambiente. Sin contar que los profesionales que nos hicieron clases en ese entonces, tenían nula formación en Autismo.
Recuerdo que mismo año dictaron por única vez, un curso de Estimulación acuática para bebés y niños en el colegio médico. Sin dudarlo lo tomé para poder ayudar a mi hijo.
Un día en clases post parto le conté a mis alumnas el curso que había hecho. Y ellas me pidieron que les hiciera una clase. A la cual yo me negué. Porque para mi ese curso era solo para ayudar a mi hijo. Pero fué tanta la insistencia, que arrendé una hora de piscina solo para ellas. Les cobré solo el costo del arriendo por persona, sin ganancia para mi. Esto fué en Octubre, ellas eran solo 6 alumnas... En febrero llegamos a ser 100 !!! Y nunca más paramos!!!
Pero algo volvió a pasar! Para mi las cosas nunca han sido fáciles...
El nombre de Mamifitness tuvo conflicto de interés con otra marca que estaba en Chile y tenía que cambiarlo en menos de 24 horas. Me recuerdo llorando nuevamente en la noche, colapsada, sola con 4 hijos, porque mi esposo trabajaba en minería. Entre los niños, la casa, el trabajo, los colegios, las terapias y las desregulaciones, sentía que ya no tenía mas brazos para algo más. Me sentía una verdadera Mamá Pulpo!!!
Cuando me visualicé de esa forma, sentí que ese nombre, era mucho más que eso. "Mamá Pulpo" era la representación grafica de mi vida, pero no solo de la mía, si no de la vida de todas las que somos madres. Y además era acuático! Y el nombre se quedó...
Retomando el tema de las clases; tuvieron tan buena recepción y tanta demanda. Que esto me llevó a especializarme en diferentes áreas del medio acuático. Con los mejores exponentes a nivel latinoamericano y europeo. Porque ya no era solo para apoyar y estimular a mi hijo. Ya éramos una comunidad en busca de lo mismo.
Pero el amor de mi hijo por el agua era tan grande, que la piscina pasó de ser un espacio de regulación, a un peligro en nuestro hogar. Ninguna protección o reja era suficiente para que él no se lanzara al agua.
Mi formación como Prevencionista de Riesgos me hizo prever los riesgos. Y el miedo a que ocurriera un accidente fatal en mi casa, o en la de familiares o amigos con piscinas, era cada vez más latente. Por formación tengo claro que "Los accidentes ocurren en 1 segundo". Por lo que decidí especializarme en Supervivencia Acuática en el extranjero. Durante 3 años estuve perfeccionándome específicamente en esa área.
Pero sentía que la técnica en sí era muy agresiva y emocionalmente demandante para los niños. Por lo que creé mi propia metodología. Fusionando diferentes técnicas de la Supervivencia acuática, junto con los beneficios de la Estimulación acuática y la natación adaptada. Logrando que bebés y niños, hoy aprendan de forma segura, a través del vínculo familiar y el juego. Sin miedos, ni traumas, siempre en compañía permanente de una figura de apego que le brinda seguridad y confianza.
En este proceso el equipo ya contaba con Kinesiólogas. Y luego seguí con la incorporación de las profesionales que mi hijo necesitaba para sus terapias en la piscina. Terapia Ocupacional y Fonoaudiología.
Y así Mamá Pulpo se transformó en uno de los proyectos pioneros en incorporar terapeutas a las piscinas de Chile. Actualmente me dedico a la formación de profesionales en el medio acuático. La totalidad de las profesionales que ha llegado a Mamá Pulpo, lo ha hecho sin experiencia previa en el medio acuático y hoy se desenvuelven con proyectos independientes, gracias a lo aprendido en los años que fueron parte de nuestro equipo.
Hoy; después de 12 años, ya son miles las familias que han sido parte de Mamá Pulpo en diferentes ciudades. Permitiéndome tener el privilegio de ver niños y familias crecer. Inclusive familias con terceros hijos en nuestras clases. Y dentro de estos años, mi hijo pasó de Autismo Severo a Nivel 2 de apoyo.
Es por eso que nuestras clases son inclusivas, ningún niño queda fuera de nuestra piscina por su condición. Trabajamos con diferentes metodologías e incorporamos el método Teacch en nuestras clases acuáticas para facilitar el aprendizaje de niños dentro del espectro autista. Contamos con vestibuladores, telas y diferentes implementos que hacen que tu hijo viva en nuestra piscina una experiencia sensorial y agradable para el proceso de adaptación y regulación en el medio acuático.
Mi misión hoy es enseñar seguridad acuática, a través del vinculo familiar y promover los beneficios de la estimulación acuática a temprana edad; con un enfoque inclusivo. Para llegar a cada rincón de nuestro país.
Me gustaría decirte que Mamá Pulpo nace como un proyecto con una visión de negocio, pero NO! La historia dista mucho de eso. Mamá Pupo nace hace 12 años, una noche llorando mientras amamantaba a mi bebé, sumida en una depresión Post parto, donde me sentía sola y con 10 kilos de sobrepeso.
Buscando la forma de poder ejercitarme, encontré en internet que en Alemania realizaban clases para mamás con sus bebés en portabebés. Lo encontré increíble, busque lo mismo en Chile, pero estaba solo en Santiago. Así que decidí certificarme y hacerlo en Viña del Mar.
Fué el término de mi depresión, volver a ejercitarme y compartir con otras mamás, le dió un giro maravilloso a mi maternidad. Me gustó tanto y me fué tan bien, que luego comencé a formarme en Gimnasia Hipopresiva, pilates y yoga pre y post natal. Porque me di cuenta que como yo, habían muchas mujeres en la misma situación. Y así me convertí en pionera en la V región, en realizar clases grupales de Postparto Fitness para Mamás con bebés.
Al año del proyecto volví a ser mamá por cuarta vez!! Y me di cuenta que las embarazadas también necesitaban clases grupales.. Y el proyecto que comenzó como una necesidad en busca de compañía, comenzó a crecer y se profesionalizó con la incorporación de una Kinesióloga.
Con 2 bebés y 4 hijos, ya no quería volver a trabajar una oficina, y mucho menos dejar a mis bebés en una sala cuna, o al cuidado de terceros como tuve que hacerlo antes con mis hijos mayores. Yo quería criar a mis hijos. Y ví aquí una tremenda oportunidad para poder quedarme en casa, sin perder mi independencia económica, pero sobre todo con libertad de tiempo.
Pero algo cambió...
Dentro del primer año de mi cuarto bebé, noté que mi tercer hijo se desarrollaba de forma diferente. Tenia conductas que me llamaban la atención. Giraba cosas, no fijaba la mirada, caminaba en puntas, los sonidos fuertes lo estremecían, lloraba desesperadamente cada vez que terminaba la hora del baño. Hasta que un día dejó de hablar y comer. Mi corazón me decía que algo no andaba bien...
El diagnostico fué categórico: Autismo Severo. Y mi maternidad cambió completamente, junto con mi vida completa.
Dentro de las desregulaciones de mi hijo me di cuenta que el único lugar donde él se calmaba era en el agua. Baños de tina o piscinas. Siempre buscaba estar mojado. Decidí llevarlo a clases de piscina, pero siempre terminaba desregulado por los estímulos del ambiente. Sin contar que los profesionales que nos hicieron clases en ese entonces, tenían nula formación en Autismo.
Recuerdo que mismo año dictaron por única vez, un curso de Estimulación acuática para bebés y niños en el colegio médico. Sin dudarlo lo tomé para poder ayudar a mi hijo.
Un día en clases post parto le conté a mis alumnas el curso que había hecho. Y ellas me pidieron que les hiciera una clase. A la cual yo me negué. Porque para mi ese curso era solo para ayudar a mi hijo. Pero fué tanta la insistencia, que arrendé una hora de piscina solo para ellas. Les cobré solo el costo del arriendo por persona, sin ganancia para mi. Esto fué en Octubre, ellas eran solo 6 alumnas... En febrero llegamos a ser 100 !!! Y nunca más paramos!!!
Pero algo volvió a pasar! Para mi las cosas nunca han sido fáciles...
El nombre de Mamifitness tuvo conflicto de interés con otra marca que estaba en Chile y tenía que cambiarlo en menos de 24 horas. Me recuerdo llorando nuevamente en la noche, colapsada, sola con 4 hijos, porque mi esposo trabajaba en minería. Entre los niños, la casa, el trabajo, los colegios, las terapias y las desregulaciones, sentía que ya no tenía mas brazos para algo más. Me sentía una verdadera Mamá Pulpo!!!
Cuando me visualicé de esa forma, sentí que ese nombre, era mucho más que eso. "Mamá Pulpo" era la representación grafica de mi vida, pero no solo de la mía, si no de la vida de todas las que somos madres. Y además era acuático! Y el nombre se quedó...
Retomando el tema de las clases; tuvieron tan buena recepción y tanta demanda. Que esto me llevó a especializarme en diferentes áreas del medio acuático. Con los mejores exponentes a nivel latinoamericano y europeo. Porque ya no era solo para apoyar y estimular a mi hijo. Ya éramos una comunidad en busca de lo mismo.
Pero el amor de mi hijo por el agua era tan grande, que la piscina pasó de ser un espacio de regulación, a un peligro en nuestro hogar. Ninguna protección o reja era suficiente para que él no se lanzara al agua.
Mi formación como Prevencionista de Riesgos me hizo prever los riesgos. Y el miedo a que ocurriera un accidente fatal en mi casa, o en la de familiares o amigos con piscinas, era cada vez más latente. Por formación tengo claro que "Los accidentes ocurren en 1 segundo". Por lo que decidí especializarme en Supervivencia Acuática en el extranjero. Durante 3 años estuve perfeccionándome específicamente en esa área.
Pero sentía que la técnica en sí era muy agresiva y emocionalmente demandante para los niños. Por lo que creé mi propia metodología. Fusionando diferentes técnicas de la Supervivencia acuática, junto con los beneficios de la Estimulación acuática y la natación adaptada. Logrando que bebés y niños, hoy aprendan de forma segura, a través del vínculo familiar y el juego. Sin miedos, ni traumas, siempre en compañía permanente de una figura de apego que le brinda seguridad y confianza.
En este proceso el equipo ya contaba con Kinesiólogas. Y luego seguí con la incorporación de las profesionales que mi hijo necesitaba para sus terapias en la piscina. Terapia Ocupacional y Fonoaudiología.
Y así Mamá Pulpo se transformó en uno de los proyectos pioneros en incorporar terapeutas a las piscinas de Chile. Actualmente me dedico a la formación de profesionales en el medio acuático. La totalidad de las profesionales que ha llegado a Mamá Pulpo, lo ha hecho sin experiencia previa en el medio acuático y hoy se desenvuelven con proyectos independientes, gracias a lo aprendido en los años que fueron parte de nuestro equipo.
Hoy; después de 12 años, ya son miles las familias que han sido parte de Mamá Pulpo en diferentes ciudades. Permitiéndome tener el privilegio de ver niños y familias crecer. Inclusive familias con terceros hijos en nuestras clases. Y dentro de estos años, mi hijo pasó de Autismo Severo a Nivel 2 de apoyo.
Es por eso que nuestras clases son inclusivas, ningún niño queda fuera de nuestra piscina por su condición. Trabajamos con diferentes metodologías e incorporamos el método Teacch en nuestras clases acuáticas para facilitar el aprendizaje de niños dentro del espectro autista. Contamos con vestibuladores, telas y diferentes implementos que hacen que tu hijo viva en nuestra piscina una experiencia sensorial y agradable para el proceso de adaptación y regulación en el medio acuático.
Mi misión hoy es enseñar seguridad acuática, a través del vinculo familiar y promover los beneficios de la estimulación acuática a temprana edad; con un enfoque inclusivo. Para llegar a cada rincón de nuestro país.